¿Que me motivó a iniciarme en el Trabajo Social Independiente?

Desde hace aproximadamente un año, esta es una pregunta que he escuchado muchas veces. Y la verdad es que solamente hay una respuesta: la necesidad.

¿Qué necesidad?

Cuando hablo de necesidad me refiero a la de que mi futuro profesional deje de estar decidido por otros. Por un tercero, por una institución, por un sujeto; por si me dan o no me dan el trabajo, si me cambian o no me cambian de lugar, si me renuevan o no me renuevan el contrato, si me ascienden o no me ascienden o, en mi caso, si me dan o no me dan un cargo permanente en una institución.

Y cuando lo que proyectamos no sucede, muchas veces nos encontramos con vacíos, con inestabilidad, con malestar y con una forma disfuncional de ejercer el ser profesional.

Entonces pienso que está bien buscar la seguridad que me dan otros sujetos, la confirmación que permite un lugar estable. Está bien desear esa estabilidad. Pero también está bien buscar emprender, buscar gestar un lugar propio, para no encontrarme con nada cuando eso que creía seguro empieza a tambalear.

Y esto también tiene que ver con otra cuestión: lo que geste desde mi propio lugar va a ser considerado conmigo misma, va a reconocer el valor que tengo. O al menos así debería ser. Deberíamos ser capaces de ponernos en valor.

Y desde ese lugar pienso: ¿cómo no voy a darme la posibilidad de gestar o de incursionar en un espacio que se adecúe a mi forma de ver el ejercicio profesional, a los servicios que quiero brindar, a la modalidad de abordaje que pienso para otro?

¿Cómo no darme esa posibilidad?

¿Cómo no arriesgarme a construir lo propio?

Nos leemos en el próximo microblog.

Abigail S. Gutman

AG Social